Análisis del Squale Corso Italiano

Os traemos, por fin, el análisis del Squale Corso Italiano, reloj que descubrimos hace un año que existía y que nos conquistó. Contra todo pronóstico lo conseguimos comprar y tras un par de meses con él, creemos que ya podemos hacer un análisis independiente y objetivo de esta pieza.

El origen del Squale Corso Italiano

Cuando descubrimos el origen del Squale Corso Italiano quedamos más que sorprendidos. Aunque sólo sea porque se trata de una edición limitada de 500 unidades pensada por una tienda de la República de Corea, Whatawatches, con cuyo CEO, Junyeong Kim, pudimos charlar por correo electrónico hace un tiempo, fabricada en Suiza por una empresa de origen Italiano que vendía cajas de reloj, entre otros a Rolex o Blancpain, y que en cada unidad que se vende va una caja de manera hecha a mano de origen Japonés. A esto debemos añadir que estamos en España y compramos el reloj de segunda mano a un caballero alemán. En fin, si esto no es internacional, no sé qué es.

Pero el origen real de la pieza, relatado en este enlace, es muy interesante. De forma muy resumida diremos que se trata de un reloj claramente inspirado en el Blancpain Fifty Fathoms original de 1953 con una caja diseñada por Squale, y que equiparon los Blancpain de la década de los 60, llamada Subino. Sin duda una de las cajas más icónicas y bonitas que hemos visto. He de admitir que el Blancpain Fifty Fathoms original de 1953 es mi reloj de buceo favorito. Como es un reloj vintage muy caro, ésta parecía la segunda mejor opción posible, con una genuina vinculación con el histórico reloj.

El objetivo de Junyeong Kim era rendir homenaje a los relojes, diseños y tecnologías de la época destacando la importancia de Squale como fabricante de las mejores cajas estancas en la época. Así que no sólo combinó el excepcional y original diseño de los relojes de buceador de Blancpain, sino que lo ha combinado con cambios acertados, otros no tanto, y una experiencia genial y única que no podría venir de otro país que no fuera la República de Corea. Porque el reloj viene con una figura para sostener el reloj, unos sobres de café (en el mío de segunda mano no venía eso obviamente), un pañuelo para limpiar, movimiento ETA 2824, barras de resorte de calidad, una correa de cuero Horween y una espectacular caja de transporte de madera hecha a mano y lacada en negro. Un paquete completo y espectacular.

Conseguir el Corso Italiano

Durante mucho tiempo estuve buscando «El» reloj de buceo, dentro de un relativamente modesto presupuesto, ideal. Buscaba un reloj versátil, con un diseño icónico, no muy grande, elegante, con relevancia histórica, resistente, simétrico, vamos, algo del estilo del Tudor Black Bay 58, Submariner y, por supuesto, el favorito, el Blancpain. De hecho el Lorier Neptune SIII despertó aún más mi deseo de tener un reloj así y me fue introduciendo más y más hacia el Blancpain Bathyscaphe. Entonces vi la colección limitada Sub39 de Squale, alguna versión limitada y supe que era lo que quería, incluso por delante del BB58.

Pero había alguna cosa que no me convencía de esos relojes, a saber, que tuvieran la fecha y faltara el número 3 en la esfera (yo quería sólo el 3, 6, 9 y 12), que no había una versión así en negro, sí una azul, y no me convencía tampoco la anchura de asas de 22mm. Básicamente porque tengo decenas de correas de 20mm y muy pocas de 22.

Entonces en un vídeo de The Urban Gentry con su versión limitada que, como muy limitada, para cuando lo vi ya había desaparecido. Y más tarde, por el mismo canal descubrí que existía el Corso Italiano. Era, básicamente, exactamente lo que quería. Simetría, genuina historia y homenaje a mi reloj favorito. Además sin fecha y con 20mm de anchura de asas. ¿El problema? Edición limitada y sólo posible comprar en línea en la República de Corea ¡si sólo hubiera existido en 2019 cuando viaje a Seúl! El caso es que con un precio de 1600 dólares + aduanas, el reloj se dispara rozando los 2.000 euros… lo cual me llevaba a un territorio incómodamente cercando al Tudor BB58, que podría comprar localmente. Pero la cosa es que, aunque parezca raro, el BB58 hubiera sido, para mi, ¿el premio de consolación? En realidad me gustaba más el Corso Italiano (aunque no juegan en la misma liga, he de reconocer).

Pero un día enseñando a mi mujer los Sub-39 de Squale en Chrono 24 me crucé con ¡sorpresa! ¡Un Corso Italiano a muy buen precio de un vendedor privado en Alemania! ¡Y no tendría que abonar aduanas porque ese trámite lo hizo el comprador original! No lo dudé mucho. Una ocasión así hay que aprovecharla y sin pensar mucho, lo compré.

La experiencia Corso Italiano

A los pocos días llegó perfectamente envuelto y con nervios lo abrí. ¿Tendría la sensación parecida a otros relojes y que, por ejemplo, me faltó con el Lorier Neptune SIV que acabé vendiendo al poco tiempo? ¿Me defraudaría? Tenía muchas expectativas y eso suele dar problemas.

Pero no. La primera sensación no pudo ser mejor. Tenía muchísimas dudas con la falsa patina, que era de las pocas cosas que no creía que me gustaría en un reloj, pero enseguida eso pasó a un segundo o tercer plano.

Es un reloj espectacular. Sobrio, elegante, pero encantador. Aunque la caja tiene 39mm, el bisel, bastante ancho, sobresale un poco y el diámetro real llega a los 40,5mm. La altura de asas es también considerable, sin abrazar especialmente la muñeca, llegando a los 47mm. Pero vamos, que se ve bien, profesional, contundente, sólido y con unos acabado impecables. Toda la caja está pulida y atrae las manchas. Hay que limpiarlo con frecuencia.

La tapa trasera tiene un grabado de olas que creo haber leído tiene un doble propósito. Además de decorar ayuda a que el reloj no se deslice por la manga del traje de buceo.

Pero la forma de la caja es espectacular. Es un diseño que evoca otros tiempos. Cuando llevas este reloj de imaginas en barcos oceanográficos, buceando o cerca del mar. Enseguida nos acercamos al agua. Este diseño es por y para el mar. Es una herramienta diseñada para ser eficaz y no da concesiones en ese sentido. Pero de ese diseño original simplemente magistral de Blancpain, surge la realidad de la belleza, de la forma perfecta que sigue la función.

Lo negativo del Corso Italiano

No puedo creer que para uno de mis relojes ahora favoritos vaya a escribir esto: Este reloj tiene muchísimos puntos negativos. Más de los que imaginaba en un principio y, la verdad es que he vendido relojes con muchísimos menos puntos negativos, e incluso sólo con uno o dos. Éste reloj no es el caso. Es perfectamente imperfecto. Vamos punto por punto y luego me explicaré mejor. Hay que leer hasta el final del análisis para entender por qué creo que es un reloj genial que con casi total seguridad lo tendré siempre.

Falsa patina: Es cuestión de gustos pero no es lo mío. Hubiera preferido que no tuviera falsa patina. Ahora bien, la verdad es que es algo a lo que me he acostumbrado y me he dado cuenta que no me molesta ni de lejos lo que pensaba que me molestaría. Hasta el punto que no me importaría tener más relojes así siempre que algo lo compense lo suficiente.

Anti reflectante azul: Creo que es lo que menos me gusta. El anti reflectante tiene un fuerte componente azul y que se nota, especialmente, con luces frías. También me he acostumbrado y, además, eventualmente se puede cambiar el cristal de zafiro por otro sin esta tonalidad, pero por ahora lo puedo aguantar. Al editar fotos he de tener cuidado, eso sí, de que la edición no acentúe demasiado este color.

Corona: Aunque es original y todo eso, la verdad es que no es muy cómoda de manejo. Tiene forma de diamante invertido y aunque cumple su función, hubiera preferido otro tipo. Lo bueno es que en un reloj automático que uso tanto, apenas la tengo que manipular.

Sin brazalete: He de reconocer que esto me molesta porque me gusta tener la opción de poner un brazalete a mis relojes. Como tiene un diseño ligeramente distinto de otros Sub-39 y 20mm de ancho de asas, y no 22, no encuentro un brazalete que le encaje bien. Pude poner uno de Explorer 1016 con enlaces finales huecos, pero no quedaba bien. No le pegaba. Existe la posibilidad de poner un brazalete de maya, pero bueno, me gustaría que tuviera la posibilidad de poner uno dedicado, aunque luego en realidad lo tenga casi siempre con correas de dos piezas tropicales, tela, paratrooper, o cuero.

Posición de barras de resorte: Las asas son relativamente rectas y así queda también la posición de los agujeros para las barras de resorte. Se pueden poner correas nato y paratrooper bien, pero queda todo un poco más horizontal que en otros relojes. Sin duda la correa de cuero de Horween es una opción ideal. O una correa tropical.

Luminiscencia: Al tener falsa patina el brillo en la noche no es especialmente intenso o duradero pero es correcto y homogéneo en todos los índices y las manecillas. Es decir, es correcto pero podría ser mejor. En cualquier caso es, al final, mejor y más funcional que el Lorier Neptune IV ya que cumple su función. En lo que no destaca es en el triángulo del bisel. Nunca llega a brillar apenas y es casi imposible de distinguir pasados un tiempo.

Caja pulida: Es lo que es pero al tener la caja completamente pulida se nota más las manchas, huellas, etc.

Edición limitada: Personalmente no me gustan las ediciones limitadas. Sé el atractivo que tienen, pero durante mucho tiempo he sentido la angustia de saber que era el reloj que quería y que tal vez no lo fuera a conseguir. Me alegra haberlo comprado y ahora siento cierta pena por todos lo que se lo están perdiendo o no podrán llegar a tener nunca.

Precio: 1.599 dólares se hace, hoy en día, muy cuesta arriba. Por mucho que sea una edición limitada y tenga tantos complementos, sumando aduanas, se acerca peligrosamente a los 2.000 euros. Eso es mucho dinero para este reloj. ¿Demasiado? La verdad que después de tenerlo me sigue pareciendo demasiado, pero sabiendo lo que ahora sé, sí, lo pagaría, aunque a regañadientes. Pronto me olvidaría del precio pagado para disfrutar del reloj sin pensar demasiado en el desembolso. Quedaría eclipsado pronto. Un precio de 1.600 incluyendo aduanas sería mejor, pero bueno. Es lo que es.

Y lo digo porque, al final, pese a todos los defectos que he señalado, que son muchos, creo que es un reloj brillante.

Lo positivo del Squale que vino de Corea

Diseño: Digamos las cosas claras. El diseño de la esfera y bisel está, principalmente, prestado del Blancpain Fifty Fathoms original y, obviamente, me gusta. Tiene la excusa de ser un diseño objeto de inspiración incluso de otras grandes marcas wink wink (cough, cough, Rolecscough, Tudorcough) durante décadas ¿Por qué no habría de copiarlo, adaptarlo Squale que tenía modelos similares en su época y estando su historia tan entrelazada con la de Blancpain? Pero más que el propio diseño de la esfera, la caja es simplemente espectacular, y un ejemplo magnífico de algo histórico que se puede llevar cada día.

Calidad: Por las fotos no se aprecia. Un reloj, hasta que no lo tienes en la mano no puedes apreciar la calidad. Y éste la tiene. Los detalles, los acabados, los complementos. Todo tiene una calidad excelente. El bisel tiene la resistencia justa y es muy agradable y sin holguras. El movimiento, ETA 2824 funciona… como un reloj. ¡Perdón, perdón! La correa de cuero negra es de una comodidad sin igual y tiene aspecto de poder durar años y años. Todo está cuidado y mimado al detalle.

Versatilidad: Gracias a su diseño vintage, retro, principalmente monocromático, tamaño contenido y asas de 20mm, se puede usar en casi cualquier circunstancia. Además no hay muchos como este que puedas ver por la calle, y sin embargo sirve para iniciar conversaciones con otros aficionados. Es muy elegante sin pretenderlo, teniendo en cuenta que el diseño sigue la función (mis favoritos) y no al revés. Un reloj perfecto para el verano, para ir a nadar al mar, y a cenar a la noche tras tomar algo en un café a la tarde.

El triángulo del bisel: Es de esas cosas que al principio no te das cuenta, pero al ser de un color marrón oscuro, da un toque especial que lo hace destacar. Da un encanto muy especial, hace que la patina falsa se note menos y da un sensación más cálida a todo el conjunto.

Historia: La historia de nuestros relojes es un gran factor y algo contra lo que tienen que luchar las micromarcas. Es un factor tan importante como central es su papel en este reloj con la caja Subino y su relación con la historia de los relojes de buceo. Algo que siento cada vez que llevo el reloj.

Complementos: Aunque el precio es alto, no podemos olvidar los complementos con los que viene, que ya que están, están muy bien. Ya hemos citado la correa, pero también está el figura para sostener el reloj, el trapo para limpiar, el café (que no he podido probar por razones obvias, pero dejo claro que el café en Corea es excelente), y la caja japonesa hecha a mano. todo forma parte de este modelo único y la excepción atención al detalle de Whatawatches.

Factor X: Hemos visto muchos puntos mejorables, criticables o negativos. Si bien muchos son subjetivos, lo mismo son algunos de los positivos. El reloj es un buen reloj en sí mismo pero tiene sus rarezas que, en conjunto, se suman a ese factor X que tanto buscamos en los relojes y que cuesta explicar. Tiene el factor X de representar bien y rendir tributo al primer reloj de buceo incluyendo sus peculiaridades. Emana ese encanto que dice mar, barcos, océano y exploración.

Conclusión

El Squale Corso Italiano es un ejemplo práctico y personal de la experiencia real de tener un reloj de buceo de los primeros años de la historia de estos relojes, con sus beneficios y también sus defectos, una época en la que algunos aspectos funcionales estaban claros y otros no tanto, pero era ya un reloj, básicamente, perfecto. Pero no es un reloj que lo tienes y ya está; tiene que encajar en tu vida, en tu forma de ser, con tu personalidad. Hay que aprender a vivir con él, a apreciarlo por lo que es y como es. Con todo lo bueno, y lo menos bueno. La experiencia te saca de la zona de confort, te anima a indagar, a probar cosas nuevas, a mirar con otros ojos. Pero sobre todo, en mi caso al menos, veo que me encaja porque siento que es ¿cómo decirlo? ¿Mi alma gemela de reloj? Un poco como el Explorer, pero en reloj de buceo. Tiene ese factor X que tal vez tenga una vinculación con nuestro ADN. Es el reloj de buceo que estaba buscando. Estilo vintage para alguien que empieza a ser vintage él mismo.

Sin duda Junyeong Kim y Whatawatches han hecho algo que salía del corazón con trazas de razón., algo hecho con pasión y dedicación. Especial, único, equilibrado y extraño. La historia, la función, el diseño, la utilidad, la comodidad. Este reloj lo tiene todo para aquellos que nos enamoramos del océano ya cuando éramos niños. Ahora comprendo mejor por qué me gustan los relojes de buceo. Todo empezó con Blancpain y el Fifty Fathoms y entiendo por qué ha inspirado a tantas grandes marcas y modelos. El Squale Corso Italiano es una oda a esos relojes, cajas de relojes y el ingenio humano para guiarnos por el peligroso mundo submarino.

Y me alegra mucho tener la unidad 285 de 500.

Comprar Squale Corso Italiano (no, no me llevo comisión alguna).

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *